Fracaso escolar en el entorno del Campo de Gibraltar

Averiguar las causas del fracaso escolar en apenas tres semanas de prácticas es una tarea muy difícil de abordar. Con este pequeño estudio trato de contextualizarlo en el entorno del campo de Gibraltar.
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domingo, 29 de mayo de 2011

Causas del fracaso escolar en mi Centro 2

El fracaso escolar se puede deber a una variedad de razones.
Mi practicum es acerca del fracaso escolar, causas que lo originan y algunas consecuencias que este problema acarrea al ámbito social, cultural y familiar de las personas que toman la decisión de abandonar sus estudios, este trabajo se dirige a nivel secundaria. En esta investigación encontramos a varios sujetos o alumnos que han llamado más mi atención por diversos aspectos.
Son varios los principales factores que influyen en esta temática: los genéticos, biológicos, socioculturales y económicos.El fracaso escolar se produce por variados motivos, siendo causado la mayoría de las veces por varios factores. 
He agrupado en cuatro grandes áreas los agentes causantes del fracaso escolar: factores biológicos, psicopatológicos, pedagógicos y socioculturales. Los factores pedagógicos y socioculturales dependen fundamentalmente de factores exógenos que actúan sobre el niño.
 Esto quiere decir que en el fracaso escolar, influyen tanto los factores internos, como los externos, el ambiente en el que se desenvuelve, la cultura de la familia, también el contexto social, lugar de origen. El fracaso escolar siempre ha existido, desde que se intenta escolarizar, en cualquier nivel, es inevitable que cierto porcentaje de alumnos no alcance las exigencias mínimas propuestas por el sistema de enseñanza.
Es un hecho un tanto reciente, ya que si vemos hacia atrás, no se hablaba de fracaso escolar antes de que la educación fuera obligatoria y accesible para todos los individuos     Es por tanto que se considera al fracaso escolar como un hecho social sistémico, que se produce debido a una causalidad compleja, es un conjunto de factores que actúan de modo coordinado, que ninguno de ellos, solo, llegaría a provocar. La situación social, la familiar y la escolar, actúan entrelazados, provocando el fracaso escolar .
La prevención del fracaso escolar ha sido y es una de las preocupaciones de los profesionales de la educación. Existen muchas investigaciones que aportan datos sobre qué variables inciden en el éxito y fracaso escolar aunque la mayor parte de estos trabajos se han desarrollado con métodos y procedimientos que no se ajustan del todo a la perspectiva de la prevención.
Plantear un enfoque preventivo significa tomar en consideración que la intervención educativa debe llevarse a cabo antes de que se haya producido la situación de fracaso escolar, lo cual conlleva la necesidad de identificar situaciones, definidas sobre la base de ciertas variables o factores, que implican un riesgo para el alumno o para el grupo. En este sentido, las investigaciones sobre variables que explican las diferencias de rendimiento entre los estudiantes (Fullana, 1996) y sobre los factores de riesgo (Fullana, 1998) han permitido conocer el alcance, las características y los factores asociados al problema del fracaso escolar pero, a nuestro entender, no han aportado elementos suficientes traducibles en unas prácticas realmente preventivas. Nuestro interés por buscar un enfoque más adecuado desde el punto de vista de la prevención nos llevó a conocer los estudios sobre el fenómeno de la resiliencia. El estudio de los procesos de resiliencia conduce a la búsqueda de mecanismos o factores que han contribuido a que determinadas personas en situación de riesgo por razón de sus condiciones familiares y sociales adversas hayan podido hacerles frente y llegar a alcanzar un cierto éxito en distintas esferas de su vida. En esta presentación definimos, en primer lugar, qué es el riesgo y qué se entiende por factores de riesgo. Sólo su correcta conceptualización nos permite comprender qué significa prevenir.
Los padres de niños con un historial escolar deficiente deben establecer la causa específica de las dificultades escolares de sus hijos, a fin de determinar cómo manejar la situación y seleccionar el remedio adecuado.
Es razonable suponer que el objetivo habitual de las familias es lograr que los hijos tengan un estatus mayor o igual que el de los progenitores, por ello quizá sea más probable que se vean más afectadas por la prolongación de los estudios obligatorios. Si los padres estuvieron ocho años en la escuela o menos, no es tan extraño que consideren que no es fracaso escolar que sus hijos estén el mismo tiempo o un poco más aunque no consigan el título, lo cual con los nuevos criterios, es fracaso escolar.   
Como apoyo a esta argumentación, observamos que el fracaso de los hijos de los universitarios se mantiene más o menos constante desde los 90, en torno al 2%, mientras que en el caso de los hijos de padres con estudios secundarios (que incluye el Bachiller Elemental, que era de 8 años), también aumenta el fracaso escolar.
En mi centro, hay que tener en cuenta que en lo que respecta a los oficios de un elevado número de padres y que constituyen  tres pilares muy importantes de sustento de la sociedad que son:
-         El hecho de que hay un porcentaje importante de padres de alumnos del centro que trabajan como portuarios, les hacen sentir en determinados momentos que están perdiendo el tiempo estudiando.
Para situarnos de la importancia del Puerto en la zona, en 2006 se conmemoró el Centenario de la creación de la Junta de Obras del Puerto, que coincidió con el de la celebración en Algeciras de la Conferencia Internacional sobre Marruecos. Estos dos importantes eventos tuvieron una enorme importancia en el desarrollo posterior de la ciudad.

El Puerto Bahía de Algeciras se encuentra en pleno desarrollo y crecimiento. En estos cien años el desarrollo de sus instalaciones y el constante crecimiento de las cifras de tráfico lo han consolidado como líder del sistema portuario español y como uno de los principales puertos de la Unión Europea.

Su auge comenzó en 1964, cuando se inició el despegue industrial de la zona con la implantación de un complejo industrial cuyos máximos exponentes fueron la Refinería de Petróleos CEPSA y la Factoría de Acero Inoxidable ACERINOX. Hasta ese momento las actividades principales, tanto del Puerto como de la Bahía de Algeciras, se habían centrado en el tráfico de pasajeros del Estrecho y en la pesca.

En la actualidad, el Puerto Bahía de Algeciras constituye un punto de especial relevancia en el comercio internacional por su condición de escala estratégica en el tránsito entre el Mediterráneo y el Atlántico.

El Puerto Bahía de Algeciras, líder del sistema portuario español, se sitúa en un excepcional enclave geoestratégico. En la confluencia entre las principales rutas marítimas del mundo en movimiento de mercancías, el Puerto constituye una plataforma del Mediterráneo Occidental para el trasbordo de contenedores.

 Su ubicación geoestratégica en la confluencia de las líneas intercontinentales que unen vía marítima Europa del Norte, América y Asia, hacen de este puerto una posibilidad latente de trabajo entre los alumnos del centro. Más aún cuando sus padres trabajan y viven de ello y sus ingresos son muy por encima de la media.
Aunque habría que analizar este tipo de trabajo a que conlleva la mayoría de las veces, no es el momento adecuado para esto.


-         La zona también es muy propensa a trabajar en la Refinería de Cepsa. Para situarnos en lo que respecta a Cepsa, desde su puesta en marcha en 1967 en una zona estratégica para las exportaciones, la refinería "Gibraltar-San Roque" se ha configurado como una industria altamente integrada con el complejo petroquímico en el que se ubica y con el resto de industrias locales, a las que abastece de productos energéticos. Sus unidades de proceso funcionan en base a tecnologías dirigidas al ahorro energético, así como a la máxima seguridad de las personas y las instalaciones.  
La refinería ocupa una superficie de 1,5 millones de m2 y emplea directamente a más de 1.000 personas con contratos fijos y un número muy superior si se tiene en cuenta a las empresas auxiliares, así como al empleo indirecto que este tipo de industrias generan en la comarca.

La refinería ofrece por su parte a los estudiantes de la zona:

·        Másters: Te ofrece la oportunidad de realizar de forma gratuita uno de los más prestigiosos masters internacionales del sector y nos comprometemos a contratarte.  Los masteres de  IFP School de París y, por otra parte los Másteres IPE Heriot Watt de Edimburgo.
·        Becas y prácticas: En los últimos años de formación se da la posibilidad de realizar prácticas en una gran variedad de áreas. Becas Citius- Optimus y Prácticas.
·        Se ha constituido espacios de colaboración con distintas universidades y escuelas de la zona a través de Cátedras CEPSA.
-      Acerinox:  ACERINOX,SA es una empresa que se dedica a la fabricación de aceros inoxidables. Desde su constitución, ha venido realizando un continuo programa de inversiones, con desarrollo de innovaciones tecnológicas propias que, en algunos casos, han constituido un verdadero hito en la tecnología de  los aceros inoxidables.
Gracias a su extensa red comercial, el Grupo Acerinox mantiene una presencia activa en los cinco continentes, con ventas en más de 80 países.
Si bien es cierto que ofrece empleo a gran parte de la sociedad del Campo de Gibraltar donde se encuentra ubicado mi Centro.

Causas del fracaso escolar en mi Centro 1

En mi Centro podemos agrupar las causas del fracaso escolar, principalmente en tres tipos: las que tienen que ver con el propio estudiante, con el sistema educativo o con factores socioeconómicos ajenos al sistema educativo. Entre los motivos relacionados con los estudiantes contamos con los que puedan ser sus necesidades especiales, que les dificultan seguir ciertas materias, y los que tienen que ver con su motivación. En cuanto a los factores relacionados con el profesor, están su capacidad para atender a la diversidad o los métodos didácticos que emplean. En cuanto a los centros, cabe destacar la importancia del clima escolar, así como la autonomía para gestionarse. Los rasgos del sistema educativo, como financiación, educación más o menos comprensiva, carrera docente, horarios, etc. también se consideran características relevantes para explicar el fracaso escolar.
En cuanto a los factores extraescolares, cabe destacar la familia y el mercado de trabajo. La familia influye al menos de dos formas; por un lado, criando al niño en un medio cultural similar al del sistema educativo. Por otro lado, con su preocupación y supervisión sobre el trabajo escolar de sus hijos. El mercado de trabajo puede influir en la medida que hace más atractivo para los jóvenes no esforzarse en terminar sus estudios, pues saben que podrán encontrar un trabajo sin necesidad de título.
Los expertos sobre fracaso escolar discuten sobre cuáles de estas causas son más importantes y cómo se pueden remediar.
Debe tenerse claro que no hay remedios generales para esta situación, sino criterios de actuación, pautas que pueden ayudar a realizar un buen diagnóstico y elaborar las estrategias más oportunas en cada caso. No es una situación polivalente y especialmente compleja, pero en el momento de la intervención hay que tener en cuenta variables diversas ya que hacerle frente no es una tarea individual que compete exclusivamente al alumno o al profesor, sino que es un trabajo de equipo.
El fracaso escolar es un fenómeno multicausal que no es en referencia solo al niño, las actuales corrientes psicopedagógicas mencionan que el niño no crea o provoca el fracaso escolar si no que la realidad es que sufre el fracaso de la escuela.
Son muchos los factores que influyen en el fracaso del niño en el ámbito escolar ya sean constitucionales a su naturaleza física y tener limitaciones en la capacidad de concretar ciertos aprendizajes.

Muchas de las causas por las cuales se dice que un niño fracaso depende de un contexto de acción del niño, y para poder entenderlo y corregirlo, el problema debe ser conocido claramente. En ocasiones el alumno es solo víctima del derrumbe de una sociedad que ocasiona desequilibrios graves que conllevan al fracaso escolar.

Actualmente el empobrecimiento de los resultados escolares es un problema pero si es detectado a tiempo puede corregirse si los factores educativos y sociales se involucran y aúnan esfuerzos.

Una de las causas frecuentes del fracaso escolar del niño puede estar ligada desde los factores físicos, intelectuales, psicopedagógicos etc. Así como la clase social el modelo didáctico y la escuela en conjunto con la sociedad.

Otros factores que intervienen en el fracaso escolar del niño van desde problemas físicos como lo son la salud trastornos motores, intelectuales y afectivos. Cuando hablamos del grado de salud del niño nos referimos desde como fue el embarazo de la madre hasta el estado nutricional que este adquirió.

Según Piaget, las apraxias, por ejemplo, son trastornos de la eficiencia motora en la realización de determinados movimientos y gestos, que conllevan a una limitación educativa. En la apraxia el individuo conserva las funciones intelectuales, sensoperceptivas y motrices. Pero se ve imposibilitado el ejecutar movimientos que tengan una finalidad determinada.

Peculiaridades y especificaciones del fracaso escolar

Por fracaso escolar se entiende normalmente el hecho de no lograr el título académico mínimo obligatorio de un sistema educativo. En el caso español, se habla de fracaso escolar para referirse a quienes no obtienen el título final de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), que se obtiene tras cursar con éxito 10 cursos de educación obligatoria. Previamente, se consideraba fracaso escolar a quienes no obtenían el título de Graduado Escolar, que se lograba tras cursar con éxito ocho cursos de Educación General Básica (EGB). No debe confundirse con el abandono escolar temprano, indicador que también incluye a quienes terminan la educación obligatoria con aprovechamiento, pero siguen estudiando (en el caso español el abandono escolar incluye a quienes fracasan en la Educación Secundaria Obligatoria y además, a quienes logran el título y no estudian FP, Bachillerato o cualquier otro tipo de enseñanza).
La expresión "fracaso escolar" ha sido cuestionada, debido al estigma que implica, pues parece señalar que quienes no alcanzan un título educativo se están convirtiendo en personas fracasadas. Además, parece llevar la responsabilidad sobre el logro educativo hacia los estudiantes, no teniendo en cuenta que el éxito escolar es un proceso en el que, aparte de los estudiantes, también intervienen los profesores, la gestión de los centros educativos, las autoridades educativas, las políticas educativas y las familias. Por ello se han propuesto eufemismos y perífrasis, como "alumnos que abandonan el sistema educativo sin la preparación suficiente", pero por ser más largas y novedosas no son tan informativas como la propia de fracaso escolar.
El fracaso escolar es una expresión que tiene la virtud de señalar de forma inmediata una realidad social, pero el defecto de cargar dicha realidad negativamente. Es un concepto vinculado a la extensión de la escolarización obligatoria. En España, antes de los 70, no tenía tanto sentido hablar de fracaso escolar debido a que el Estado franquista no se sentía obligado a garantizar una escolarización mínima a toda la población. Pero hacia el final de la Dictadura, la Ley General de Educación (LGE) de 1970 modificó este panorama, al establecer la Educación General Básica (EGB) como el nivel educativo mínimo para toda la población, que se podría obtener a los 14 años de edad, si, como estaba previsto, se empezaba la educación reglada a los 6 y no se repetía curso. Quienes alcanzaban tal nivel obtenían el título de Graduado Escolar, y quienes permanecían en la escuela sin pasar las pruebas, el Certificado de Escolaridad. No obtener el título de Graduado Escolar era sinónimo de fracaso escolar. Con la Ley orgánica de Ordenación del Sistema Educativo (LOGSE) se prolongó la educación obligatoria a los 16 años, acabando con la indefinición que suponía que la edad mínima para abandonar la escuela fuera los 14 años, y la edad mínima para empezar a trabajar, los 16. A partir de la LOGSE, el fracaso escolar es el resultado de no lograr título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
La expresión de fracaso escolar ha sido criticada, debido a sus connotaciones negativas y a ciertos presupuestos que se le asocian (Marchesi 2003; Cunchillos y Rodríguez 2004). Por un lado, la palabra “fracaso” tiene una alta carga negativa, remite a la idea de perdedor, de frustración, y puede contribuir tanto a mermar la autoestima de quienes no obtienen el título como a generar un estigma social. Por otro lado, parece apuntar a que el estudiante es el único responsable, cuando cada vez se insiste más en que es resultado de un proceso en el que interviene el contexto sociocultural del alumno, la familia, los modelos didácticos, la labor docente, la política social, etc.
Además, se atribuye como fracaso del estudiante un objetivo impuesto, es decir, el nivel mínimo de educación arbitrario fijado por el Estado. Si se me permite el símil, sería equivalente a que el Estado decidiese que las personas sanas deben correr 100m. en 12 segundos, siendo “fracasados” quienes no lo consiguieran. Carabaña (2004) ahonda en esta dimensión del fracaso escolar, en tanto que debido a la definición de una línea arbitraria de rendimiento educativo, y por tanto poco útil para predecir el futuro de integración social del alumno.
Según Carabaña, es un concepto que debe limitarse a la práctica docente, pero que no debe trascender la práctica del aula. Pero debido a la ideología dominante, según la cual la educación es un bien de salvación (Martín 2004), se tiende a relacionar de forma casi automática fracaso escolar y exclusión social, por lo que los efectos estigmatizadores de la expresión podrían llevar a que esta relación se convierta en una profecía autocumplida.
Se han propuesto otras expresiones más precisas, y largas, como “alumnos con bajo rendimiento académico” o “alumnos que abandonan el sistema educativo sin la preparación suficiente”.
Pero como señala Marchesi (2003: p. 7) “el término ‘fracaso escolar’ está ampliamente acuñado en todos los países y es mucho más sintético que otras expresiones, por lo que no es fácil modificarlo”. Por todo ello, en este texto se prefiere hablar de fracaso escolar.
Debe tenerse en cuenta que, según estudios recientes, la autoestima no influye en el éxito educativo o laboral, y si es alta, incluso puede ser contraproducente, debido al tipo de demandas que generan los individuos con alta autoestima (Baumeister y otros (2005).
Hasta ahora, hemos expuesto una visión administrativa o legal del fracaso escolar, es decir, fracasa quien no obtiene el título educativo; podemos referirnos a este concepto como fracaso escolar administrativo. Esta aproximación tiene la ventaja de simplificar la operacionalización del concepto, pero el inconveniente de que no sabemos si ese fracaso está asociado a un nivel alto o bajo de conocimientos, destrezas y capacidades. Las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, en sus siglas en inglés) permiten la medición del fracaso escolar como falta de un mínimo de conocimientos. Las puntuaciones de estas pruebas se obtienen normalizando los resultados de una batería de preguntas y ejercicios de distinto tipo, de tal forma que la media de la distribución de todos los estudiantes de 15 años es de 500 y la desviación típica de 100. Según el equipo responsable, podríamos considerar que no han logrado el mínimo de conocimientos quienes no obtienen al menos el nivel 2 en las pruebas (una puntuación por debajo de 409,45 en Ciencias, en Matemáticas y en Lectura, 407,45) 3. Hablaremos de fracaso escolar – PISA para referirnos al hecho de no superar dichas puntuaciones.
Teniendo en cuenta estos razonamientos, la operacionalización del fracaso escolar como falta de título educativo mínimo se realiza en el presente trabajo de las siguientes formas:
a) Tasa bruta de fracaso escolar: proporción de jóvenes de que no obtienen el título sobre el total de jóvenes de su edad, a la edad teórica para obtener el título (14 años con la EGB y 16 años con la ESO).
b) Tasa neta de fracaso escolar: Proporción de jóvenes entre 19 y 20 años que no logran el título obligatorio y no siguen estudiando.
c) Fracaso escolar - PISA.
d) Abandono escolar temprano: Personas entre 18 y 24 años que no cursan o han terminado estudios secundarios de 2º nivel (Bachillerato y Formación Profesional, en España). Este dato está muy correlacionado con el fracaso escolar, y es el más accesible para las comparaciones internacionales.

Funciones de mi Tutor

Funciones específicas de mi Tutor en el Centro:

Al inicio de esta 2ª fase, me he dado cuenta, a lo largo de las diversas entrevistas que hemos mantenido con los alumnos, padres y profesores, que las funciones entre otras, que especifico más adelante, es sin duda la de coordinación entre las diversas facetas que tiene el alumno.
Por una parte, su lado académico, que queda satisfecho con la formación académica que está recibiendo por parte de sus profesores. Por otra, la formación educativa y personal que, en su gran mayoría la cubren sus padres, y por último, y me parece la más importante, la función de enlace/unión/coordinación que hace el psicopedagogo me parece la más relevante.
El psicopedagogo media entre las partes y hace que cuando el alumno se plantea dudas o, en determinados casos, y más en estas edades (12-16 años) se convierten en problemas, sabe intervenir adecuadamente con ellos.
La virtud más importante que tiene mi Tutor, es la de haber conseguido que los alumnos acudan a su despacho para contarle abiertamente sus inquietudes y presentarle problemas de todo tipo, desde familiares, académicos, identidad propia, problemas sexuales, etc.
Al finalizar las entrevista, que en algunas ocasiones han sido informales, los alumnos se van mucho más tranquilos y quedándo en contarle, las  pautas que van a seguir y el resultado de ellas.

A continuación enuncio las labores fundamentales del psicopedagogo de mi Centro de prácticas:

- Elaborar y desarrollar el Plan de Acción Tutorial. Esto es que se disponen las acciones que cada Tutor/a realizará con su tutoría dentro de la hora de tutoría lectiva,  que cada semana tiene el tutor con su grupo. Los temas tratados son muy variados, entre otros: el comportamiento, académicos (preparación de las evaluaciones, técnicas de estudio), valores, información general (drogas, alcohol, sexo, vamos, todo lo bueno de la vida), aspectos personales (cambios en la adolescencia, autoestima, relaciones padres...)
 
- Orientación escolar y profesional. Indicarles toda la información que precisen para seguir o salir del sistema educativo. Ciclos formativos, pruebas de accesos, itinerarios, guardia civil, mundo laboral...
 
- Atención a la diversidad. La atención de todos los alumnos diversos, por su condición de extranjeros, retraso escolar, procedencia de familias con deprivación social, altas capacidades intelectuales y alumnos con Necesidades Educativas Especiales (es decir, con discapacidad o trastornos graves de la conducta). Las tareas aquí son, de asesoramiento a familias, alumnos y profesores, realización de una Evaluación Psicopedagógica (si fuera el caso) y articular las medidas de atención (refuerzos, aula de apoyo, adaptaciones curriculares, Programa de Diversificación Curricular, derivación a Programas de Cualificación Profesional Inicial...)
 
Esto, en definitiva, es lo que recoge la ley. Además en el centro, el psicopedagogo hace: coordinación con el Equipo Directivo, temas de conviencia en el Centro (expulsiones, compromisos de convivencia...), Jornada de Puertas Abiertas (exponer el centro a las nuevas familias que se interesan por el centro), Programa de Tránsito (ir a los centros de primaria adscritos, para recoger la información de los nuevos alumnos).


sábado, 28 de mayo de 2011

Mi percepción

Reflexión:
Durante la toma de contacto, todos mostraron interés por el cometido de mi visita, quizá estar tutelada por el Psicopedagogo del Centro y el Director, me abre más posibilidades de las primeramente imaginadas.

 

En cuanto a los medios no personales, los sistemas informáticos están protegidos para el acceso libre, debo consultar y contar siempre con la apertura de estos por parte del tutor. Proceso que a veces dificulta el libre acceso a toda la información que deseo con la rapidez que gustaría, aunque comprendo la lógica de esta protección.

Así, por ejemplo, a la hora de hacerme una idea de la situación de fracaso escolar en el centro, comparado con la provincia y con Andalucía, me ha resultado un trabajo laborioso en el tiempo.

 

Quedo gratamente impresionada por la capacidad organizativa del tutor, (planificación de citas, reuniones, objetivos, revisión después de la acción…) . Por otra parte, su experencia y su forma de ver su día a día, me da seguridad y estoy segura de que voy a aprender muchísimo.

Su claridad y ayuda es de primer orden, así como el aprendizaje del que puedo ser objeto en este acompañamiento.

domingo, 22 de mayo de 2011

Planificación del trabajo

Planificación:
Ejes de trabajo que me planteo:
  • Estrategias de recogida y análisis de datos según diagrama adjunto:

Extraído de Margalef, L. (2005). La práctica reflexiva. Materiales docentes sobre la Práctica Docente y la Investigación- PINS-AECI-MEC, Bolivia.

sábado, 21 de mayo de 2011

Entrevistas previas

El proceso seguido, descentralizando y responsabilizando a cada alumno, hace que no haya ninguna coordinación en este proceso, cada uno es entrevistado por el tutor e iniciado, en un principio, en algunas pautas, según va pareciendo la realidad de cada alumno.

Parece increíble que hasta el momento, es casi el mayor punto común entre todos estos alumnos, el hecho de que todos tienen problemas familiares de algún tipo: divorcio, madre alcohólica, padre en paro, disputas frecuentes entre hermanos sin padres mediadores...

Primando la rapidez de realización del proceso, en la mayoría de los casos. El tutor determina examinar con un mayor deteniniento a cada uno de los alumnos que presentan fracaso escolar. En la práctica real, los tiempos mandan y cada uno adapta la situación como puede. 

Este será un buen punto para reflexionar en la Fase 3, aunar posturas, al menos las pautas exhaustivas de recopilación de datos que vamos a llevar a cabo.